jueves, 13 de abril de 2017

Siria en su Laberinto por Lukas




Lo que comenzó como un levantamiento pacifico motivado por los sucesos de la primavera árabe, se transformó en un conflicto armado sin solución. En el mismo, se han vinculada potencias mundiales que dejaron un Estado destruido y un saldo de 400.000 muertos, según la estimación de ONU elaborados en el año 2016, con un total de 4.8 millones de personas desplazadas de Siria.

Lo que parecía la primavera política Siria, se transformó en un invierno bélico que no encuentra solución y que comenzó debido a que en Siria existe un alto nivel de población formada profesionalmente, que no logró una inserción laboral plena. Al mismo tiempo la falta de libertad de expresión sumada a la constante presencia militar del Estado, ha llevado a que en el año 2011, un conjunto de jóvenes realizaran pintadas con consignas inspiradas en los sucesos de la primavera árabe lo que produjo una respuesta violenta del gobierno Sirio mediante la tortura y el secuestro. Lo sucedido incrementó el rechazo de la población y produjeron movilizaciones donde se exigía la renuncia de Al Asad. Este abrió fuego contra los manifestantes. La escalada de violencia llevó a que los disidentes utilizaran  armas para resistir frente al avance del ejercito leal, luego para lograr una victoria militar.

Llegado el año 2012 los rebeldes dicen representar la mayoría Sunita por lo tanto se niegan a ser gobernados Al Asad quien representa a la minoría Chiita. El desarrollo de este discurso por parte de los rebeldes, acompañado por la falta de legitimidad del gobierno, produce la toma de la ciudad de Alepo por parte de los rebeldes.

La legitimidad construida luego de veintiún meses por parte de los rebeldes sobre la población, sumados a la toma de Alepo, acompañado por equilibrio de fuerzas entre rebeldes y gobierno, conlleva el desarrollo de un discurso que plantea la pronta derrota militar del régimen. Dicha idea debemos entenderla de manera tal, que  las fuerzas del gobierno se repliegan y las fuerzas rebeldes logran aceptación, aunque no poder suficiente para avanzar contra el Estado.

El equilibrio de fuerzas entre ambos bandos, produce  tácticas basadas en la utilización de armas químicas por tal razón las potencias intervienen en la guerra. Por una parte, Rusia apoya al gobierno debido a que es aliada estratégica de Siria-posee bases militares y controla el petróleo de la zona. Las potencias occidentales como Europa y Estados Unidos, por otra parte desean incrementar su influencia en la zona, por tal razón acompañan a los grupos rebeldes moderados.

En el año 2013 luego de negociaciones tensas entre Estados Unidos y Rusia, el gobierno de Al Asad acuerda retirar las armas químicas en el  Estado Sirio y acepta lo dispuesto por la convención internacional de armas Químicas.

El acuerdo entre las potencias y el equilibrio de fuerzas producen el estancamiento del conflicto que solo logra la huida de millones de personas (4,8 millones hasta marzo del 2017 según Naciones Unidas) por tal razón, Rusia en el año 2015, interviene militarmente en favor del gobierno Sirio.  Por otra parte, las potencias occidentales se comprometen a desplegar acciones de fuerza sólo en contra del Estado Islámico.

El limitado accionar de los Estados Occidentales, incrementa el desarrollo de fracciones antagónicas que se oponen al gobierno de Al Asad. Por un lado surge el Ejército Libre Sirio (FSA) movimiento de oficiales libres que juran lealtad al Consejo nacional Sirio y se definen como un grupo moderado liberal. Actualmente es financiado por Turquía, que se siente amenazado por el movimiento Kurdo, que lo acusa de apoyar el partido de los trabajadores de Kurdistán (partido político prohibido por Erdogan). Por otra parte los grupos kurdos ubicados en el norte Siria, son sostenidos indirectamente por Estados Unidos, con el fin de que estos controlen dichas zonas. Finalmente se encuentran los movimientos islamitas yhiadistas con mayor poder en el conflicto. Los mismos son el Estado Islámico y el grupo Nusra (Sospechados de ser financiados por Arabia Saudita). Se desarrolla un enfrentamiento entre la pluralidad de grupos con el fin de controlar el territorio y presentarse como única oposición frente al Gobierno.

A  causa de la intervención militar de Rusia en favor del gobierno Sirio, en el año 2016 se  recupera la ciudad de Alepo. Pero esta situación genera más incertidumbres: en primer lugar  la recuperación de la ciudad,  produjo una interrupción  de las “conversaciones de acercamiento” que se iniciaron en Ginebra organizadas por Naciones Unidas, lo que genera desconfianza por parte de los grupos rebeldes. En segundo lugar surge una gran pregunta, ¿adónde se moverán los desplazados de Alepo? Se generan varios escenarios posibles: Una pluralidad de focos violentos difícil de controlar debido a que ahora se hallan dispersos, o un nuevo foco de combate en una ciudad próxima, lo que incrementaría la violencia. En tercer lugar si bien el gobierno Sirio ha logrado una ventaja significativa aún no consigue una victoria absoluta, debido a que su ejército se encuentra cansado y su fuerza militar depende exclusivamente del poder Ruso y no logra torcer el equilibrio de fuerzas.

A este laberinto confuso debemos agregarle un factor más; el nuevo poder político en Estados Unidos. Tradicionalmente los gobiernos Republicanos han concentrado su política exterior en medio Oriente. Si bien la administración Trump planteó en su campaña relegar la política externa y focalizarse en los asuntos domésticos, lo sucedido en estos días genera nuevas incertidumbres en el conflicto Sirio. Debido a un ataque hacia la población civil con armas químicas, el gobierno republicano decidió lanzar misiles sobre una base militar Siria. Sin embargo para comprender esta situación, es necesario entender el contexto: En primer lugar Trump informó a Rusia sobre la acción que iba ejercer, lo que permitió disminuir de manera notable los daños militares. En segundo lugar existía una fuerte investigación contra el presidente de Estados Unidos, se lo acusaba de construir vínculos con Rusia. Sucedido el ataque se quebraron las relaciones entre ambos países y las acusaciones se convirtieron en palabras viejas. En tercer lugar el ataque incrementó de manera notable la imagen del gobierno Republicano. Lo que nos hace preguntar si realmente existe un cambio en la política exterior de Estados unidos, o sí fue una estrategia tendiente a mejorar la  aprobación del Presidente entre sus ciudadanos.

La recuperación de Alepo gracias a las Fuerzas Rusas, el accionar reciente de Estados Unidos, la imposibilidad de lograr una ventaja militar definitiva, nos plantea la exigencia de lograr una salida política y no armada al conflicto. Aunque debemos tener en  cuenta si Rusia esta  dispuesta Rusia a colaborar en una posible  salida propuesta por el consejo de seguridad y por ende a perder su influencia en la zona. En segundo lugar  si Estados Unidos aumenta su presencia militar y no su accionar diplomático, es posible que el conflicto se intensifique. Si la ‘única herramienta utiliza por las potencias so basa en incrementar el poder militar y no en logra un acuerdo político con los países involucrados como  Arabia Saudita, No se logrará un triunfo efectivo sobre las fuerzas extremistas.
En otros términos se puede proyectar o imaginar una zona liberada pero es posible que el triunfo limitar de Rusia incremente su demanda de no intervención por parte de Naciones Unidas.  Finalmente la recuperación de Alepo por parte del gobierno incrementa su rechazo a una posible mesa de negociación democrática.

En el corto plazo solo se observan ciertas posibilidades: el desarrollo de nuevos y plurales focos de conflicto por causa de los desplazados en Alepo, el crecimiento de refugiados y migrantes. Por último la ausencia de una herramienta política frente a los movimientos extremistas y la incertidumbre sobre el nuevo accionar de Estados Unidos.

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